From England to Spain – Cultural differences

Buenos dias from the interns,

Moving to Spain from England we were bound to experience some cultural differences, so this week we are going to discuss our first impressions with encountering these variances. Whilst most of these will be the norm for you, for us they may take a lot of time to adapt.

The most significant change is the difference in timetable. We have noticed that in comparison to England, Spain is much more alive at night. During the working week, whilst from our flat we can still hear socialising and casual drinks going on at 11/12 o’clock, in England most of the working population would already be in bed or watching TV. Sounds boring, right? But then a working day often begins earlier in England, usually 8.30/9am and finishing roughly around 5/6pm. This is evident in shop opening times. By the time you finish work in England it leaves no time to browse the shops, yet in Spain shops tend to close around 8.30pm and little supermarkets until even later, perfect if you fancy a midnight snack. Therefore, whilst we’re enjoying the late morning starts, often at 10am unless we have an earlier scheduled lesson, we are finding it a little difficult with the late-night finishes but change always requires time for adapting. This difficulty often links heavily to our dinner schedule as we are often not eating until 10 o’clock. Whilst you enjoy a big meal at lunch, often 2-3 courses which we experienced from our trip to the restaurant ‘Bar Milu’ where we experienced huge starters and two more courses and a drink for the small price of €9, in England we often have just a sandwich, salad or pasta and save ourselves for a big meal around 6-7 o’clock. With all this fresh bread available in every shop or bakery, and trying to adapt to both Spanish food habits and maintaining our English ones, there could be a concern with over-eating (and I (Emma) thought this dramatic move might see some weight loss)! Finally, these late-night eating habits result in later bed times. It probably won’t take us long to get into the swing of this Spanish routine, but when returning to England our body systems will be in for a big shock again!

This leads me onto siesta’s, a tradition Spain has held for thousands of years. For us, it is bizarre to see shops, banks and post offices close in the middle of the day, with only the odd restaurant open. Between 2-5 o’clock Esparreguera becomes a ghost town! But this tradition clearly seems to work well and it is a custom we are really trying to embrace. The tradition doesn’t exist in England, partly due to the shorter nature and less emphasis on lunch but also due to the difference in temperatures. In the hotter months, we undoubtedly will be grateful for the chance to nap in an air-conditioned flat.

What supermarkets have to offer hasn’t been too much of a shock, however your cheese selection lacks our traditional cheddar cheese and we have all been missing halloumi. Elliot has already planned to bring a suitcase packed with halloumi back with him after Christmas. Similarly, the disappearance of Cadbury and Galaxy on chocolate shelves has been missed, yet we are greeted instead with varieties of Milka, a brand that has previously been a treat when at the airport. Instead it is trying to get used to shopping for food after work due to the big supermarkets opening times, when all you want to do is crash on the sofa. We will have to get in routine of doing weekly shops at the weekend.

Without knocking England, in general the Spanish are much more laid back and friendly. In terms of greetings, whilst in England we also shake hands, the Spanish female custom of kissing each other on the cheeks is much friendlier. Although it depends on your upbringing, the English are typically known to be a more reserved population and save hugs for closer friends. But this openness is a quality we hope to take back to England, as these warm welcomes played a huge part in feeling comfortable and at home in Elite.

Therefore, whilst some of these differences will require adapting to, the general culture is inspiring and we plan to adopt back in England.  And as well as differences, we still share several similarities, particularly in pop culture; we’ve noticed that many of you share the obsession with Game of Thrones. And Emma is pleased to see that F.R.I.E.N.D.S is a well-loved programme here, with all 10 -series available on the Spanish Netflix (result!). I hope from our blog you’ve also learnt more about our English habits other than the rumour that we love to queue!

P.S – To conclude we went to the air show in Lleida this Sunday with Joan, Susana, Marc and Josep and we had a fantastic day, just check out the photos. The sun was beaming which led us to buy those keepsake caps and we sat and watched a variety of planes do impressive performances whilst eating our picnic. We tried tortilla de patatasand carquinyolis, the most delicious treat for a sweet tooth. Our families are expecting us to be pro Spanish chefs when we return so we better get cracking in the kitchen. The show proved the pilots’ incredible talent as the routines were executed perfectly, and the colours lit up the sky. And no that’s not us below chatting to some attractive pilots….

Once again, we were very spoilt!

Adeu

Air show.

Buenos días, aquí estamos los profesores nativos de nuevo

Al llegar a Esparreguera desde Inglaterra hemos experimentado algunas diferencias culturales, así que esta semana vamos a hablar sobre nuestras impresiones al encontrarnos con esas diferencias. Aunque la mayoría de ellas sean corrientes para vosotros, para nosotros va a suponer que necesitamos un tiempo para adaptarnos.

Tal vez la diferencia más destacable sean los horarios. Nos hemos dado cuenta que, comparando con Inglaterra, en España se vive mucho más la noche. Durante los días laborables y desde nuestro piso podemos oír a la gente socializando y bebiendo a las 11 o las 12 de la noche, mientras que a esa hora en Inglaterra la mayoría de la gente estaría durmiendo o viendo la TV.  Suena aburrido, ¿verdad? Sin embargo, hay que tener en cuenta que en Inglaterra en días laborables se suele empezar a trabajar antes, sobre las 8.30/9.00h y se acaba sobre las 5 o las 6 de la tarde. Esto es muy evidente en las horas de apertura de las tiendas. Cuando acabas de trabajar en Inglaterra, no tienes apenas tiempo de ir a comprar, pero en España las tiendas cierran sobre las 8.30 de la tarde, y los pequeños supermercados incluso más tarde aún, lo que es perfecto si te apetece un tentempié a medianoche.

Aunque realmente disfrutamos al empezar nuestra jornada a las 10 de la mañana, a no ser que tengamos alguna clase programada para antes de esa hora, se nos hacen un poco difíciles las clases que acaban tarde, pero no es más que una cuestión de tiempo para poder adaptarnos. En gran medida esto se debe a que no podemos cenar hasta las 10 de la noche. Pudimos disfrutar de una gran comida a mediodía, muchas veces con 2 o 3 platos como experimentamos en el “Bar Milu”, con unos grandes primeros y dos platos más con postre y bebida por apenas 9€; por el contrario, en Inglaterra muchas veces nos limitamos a un bocadillo a mediodía, o una ensalada o pasta, reservándonos para una comida más completa alrededor de las 6 o las 7 de la tarde. Con toda la cantidad de pan recién hecho disponible en prácticamente cualquier tienda o panadería, e intentando adaptarnos a la vez a los hábitos de comida españoles mientras mantenemos los nuestros, hay un poco de preocupación sobre comer demasiado y creo que esto se traducirá en perder un poco de peso. Ese hábito de cenar tan tarde acaba redundando también en un retraso a la hora de irse a dormir. Probablemente no nos llevará demasiado tiempo adaptarnos a la rutina española, pero cuando volvamos a Inglaterra nuestros relojes internos ¡volverán a sufrir un fuerte shock!

Esto me lleva a hablar de una tradición española que se ha mantenido durante cientos de años: la siesta. Para nosotros es algo muy extraño ver como las tiendas, bancos y oficinas de correos cierran a mediodía, dejando abiertos tan sólo los restaurantes. Entre las 2 y las 5 de la tarde, Esparreguera se vuelve un pueblo fantasma. Pero esta tradición parece funcionar perfectamente bien, y es una costumbre a la que tratamos de adaptarnos y abrazar. Esto no existe en Inglaterra, en parte por el menor énfasis y duración del tiempo para comer a mediodía, pero también debido a la diferencia en las temperaturas. En los meses más cálidos se agradece la oportunidad de echarse una cabezadita en un piso con aire acondicionado.

Lo que nos ofrecen los supermercados no ha representado una gran sorpresa, aunque en la oferta de quesos disponible, echamos de menos nuestro tradicional queso cheddar y sobretodo halloumi. Elliot está planeando traerse una maleta llena de halloumi después de las vacaciones de Navidad. Del mismo modo, echamos de menos los chocolates Cadbury y Galaxy, aunque los hemos cambiado por las variedades de Milka, una marca que era un regalo cuando estás en el aeropuerto. Intentamos adaptarnos a la costumbre de ir a comprar después del trabajo debido a que los supermercados abren tarde, a pesar de que lo que te apetece es quedarte tirado en el sofá. O nos adaptamos a esta rutina o tendremos que pasar a hacer la compra semanal durante el fin de semana.

Sin despreciar Inglaterra, en general los españoles son más relajados y amigables. Si hablamos de saludos, mientras que en Inglaterra nos limitamos a estrecharnos las manos, las chicas españolas suelen dar dos besos en las mejillas, lo que es mucho más amigable. Aunque depende mucho de cómo y dónde has nacido, los ingleses suelen ser mucho más reservados y se guardan los abrazos para los amigos más íntimos. Pero este carácter más abierto es una cualidad que esperamos llevarnos de vuelta a Inglaterra, ya que esas cálidas bienvenidas han sido en gran parte responsables de lo bien que nos han hecho sentir, de hecho como en casa, en Elite.

Así pues, aunque algunas de esas diferencias requerirán algo de tiempo para que nos adaptemos, la cultura en general es estupenda y deseamos llevarla de vuelta a Inglaterra. Y aunque hay diferencias, también compartimos algunas similitudes, especialmente en lo referido a la cultura pop; nos hemos dado cuenta que muchos de vosotros compartís la obsesión por Juego de Tronos. Y a Emma le encantó ver que la serie Friends es recordada con cariño aquí, con las 10 temporadas disponibles en Netflix España. Esperamos que desde este blog aprendáis algo más sobre nuestras costumbres… algo más que ese rumor que dice que nos encanta hacer colas.

PD: Para acabar con este blog, hace un par de fines de semana fuimos a la exhibición aérea en Lledia con Juan, Susana, Marc y Josep. Disfrutamos de un día fantástico, tan sólo mirad las fotos. Lucía el Sol, por lo que tuvimos que comprarnos unas gorras, y mientras mirábamos las impresionantes acrobacias de los diversos aviones disfrutamos de nuestro picnic. Probamos la tortilla de patatas y los carquiñolis, la amenaza más dulce para unos dientes blandos. Nuestras familias esperan que nos hayamos convertido en chefs profesionales de la cocina española, por lo que será mejor que empecemos a meternos en la cocina. El show nos demostró la increíble pericia de los pilotos, que ejecutaban maniobras perfectamente mientras llenaban de colores el cielo… y no, esas no somos nosotras hablando con algunos atractivos pilotos.

Y una vez más nos sentimos muy mimadas

Adeu!

 

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